El Frente Amplio propone a Ada Colau como candidata a la presidencia y deja abierta la integración de Podemos

Después de una semana de tira y afloja, Izquierda Unida, Comuns, Más Madrid y Movimiento Sumar han propuesto este lunes a Ada Colau como candidata a la presidencia del Gobierno en las generales del 29-N. En un comunicado, las cuatro formaciones que configuran de momento el Frente Amplio no aclaran por qué circunscripción se presentará la exalcaldesa de Barcelona, uno de los puntos de fricción fundamentales que ha mantenido bloqueadas las negociaciones todos estos días. Pero el anuncio del acuerdo de colaboración entre Podemos y ERC —que ha sacudido al espacio— en un contexto de hundimiento que pronostican las encuestas ha precipitado el desenlace en una reunión de los partidos en la tarde de este lunes, conscientes de que tenían que salir a dar ya una respuesta.

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 IU, Comuns, Más Madrid y Movimiento Sumar anuncian su elección sin aclarar qué circunscripción liderará la exalcaldesa de Barcelona. El acuerdo llega tras el pacto entre Rufián y Montero para el 29-N  

Después de una semana de tira y afloja, Izquierda Unida, Comuns, Más Madrid y Movimiento Sumar han propuesto este lunes a Ada Colau como candidata a la presidencia del Gobierno en las generales del 29-N. En un comunicado, las cuatro formaciones que configuran de momento el Frente Amplio no aclaran por qué circunscripción se presentará la exalcaldesa de Barcelona, uno de los puntos de fricción fundamentales que ha mantenido bloqueadas las negociaciones todos estos días. Pero el anuncio del acuerdo de colaboración entre Podemos y ERC —que ha sacudido al espacio— en un contexto de hundimiento que pronostican las encuestas ha precipitado el desenlace en una reunión de los partidos en la tarde de este lunes, conscientes de que tenían que salir a dar ya una respuesta.

“Queremos trasladar nuestra convicción de que Ada Colau es la figura que mejor puede asumir el liderazgo en la situación política actual”, reza el texto emitido por las formaciones, que expresa “su voluntad” de que sea la candidata. ”Queremos contar y trabajaremos para que estén todas las organizaciones que confluyeron en el 2023 e hicieron posible revalidar el Gobierno de coalición. Podemos también está invitado a formar parte de este proyecto y es la hora de que todas las organizaciones expresen con claridad su voluntad de contribuir a la unidad. Aquí no sobra nadie», especifican en un llamamiento expreso a los de Ione Belarra.

Las cuatro organizaciones llevaban desde mediados de la semana pasada muy tensas, negociando a través de los medios, y perdieron viernes, sábado y parte del domingo a la espera de que Gabriel Rufián decidiera si iría a las generales con los republicanos, con una oferta pública para que diese el salto a la coalición estatal.

El portazo de Rufián a esta propuesta y el pacto con Podemos enfadó profundamente a Comuns, su rival electoral en Cataluña, que lanzó a primera hora de la tarde de este lunes un comunicado durísimo en respuesta al acuerdo. “Rufián venía a unificar las izquierdas y está haciendo todo lo posible por dividirlas”, acusa la organización en el texto, que añade que sus últimos movimientos han generado “una profunda decepción” en el electorado de izquierdas. El portavoz de ERC evitó entrar en provocaciones y respondió con un mensaje en redes en el que no cerraba la puerta a una entente de todas las izquierdas. Las conversaciones con dirigentes de IU y Más Madrid se habían dado desde el domingo, según trasladan distintas fuentes, aunque sin ninguna conclusión aún.

“Estamos ante un momento histórico que exige responsabilidad, generosidad y poner el bienestar de la gente por delante de cualquier otra consideración. La unidad es la mejor garantía para frenar a PP y Vox, defender los derechos conquistados y seguir avanzando en la transformación de nuestro país”, añade el texto de esta tarde, que apela a las movilizaciones por el derecho a la vivienda desatadas en las últimas semanas y hace un llamamiento a “estar a la altura”.

El guion ha ido cambiando de forma drástica cada día desde que el lunes pasado el presidente Pedro Sánchez convocara las generales. La semana arrancaba con los ministros Mónica García y Ernest Urtasun, el líder de IU, Antonio Maíllo, y una de las dos coordinadoras de Movimiento Sumar, Verónica Barbero, diciéndose preparados para dar la batalla en una comparecencia conjunta en la que alejaban cualquier posibilidad de primarias. Urtasun invitaba a Podemos a sentarse a negociar, a pesar de que esa misma mañana, Irene Montero había propuesto votar al cabeza de lista de la izquierda los días 14 y 15 de octubre. El partido sí ha lanzado de manera unilateral ese proceso, pero sin que haya trascendido la postulación de otro candidato que no sea la eurodiputada y, en todo caso, Podemos ha negociado en paralelo con los de Rufián. Su acuerdo establece que los dos líderes harán actos juntos en campaña y que Podemos apoyará a ERC en Cataluña a cambio de integrar a un independiente en su lista.

A la par, tomaba fuerza la opción de Ada Colau para liderar el espacio político, y el miércoles, Mónica García daba un paso atrás y postulaba a la exdirigente de Comuns por Barcelona para ser la candidata a la presidencia. La oferta, además, era una forma de rechazar que la exalcaldesa fuera en la papeleta por Madrid, uno de los puntos que ha bloqueado el acuerdo durante días. Pasado el período de reflexión de Rufián, Más Madrid daba un paso más el domingo al proponer a su diputado autonómico, Emilio Delgado, crítico con la dirección, para encabezar la lista, seguido de García, y abrirla ya a Podemos, IU y Movimiento Sumar.

Pero nada estaba claro a última hora del día y Colau había supeditado su liderazgo a que los de Belarra entraran en la ecuación. Esta incorporación y la figura de la barcelonesa habían sido avaladas ya el mismo miércoles por el coordinador federal de Izquierda Unida, pero ante las dudas de Colau y el temor a que diera un paso atrás, todos los partidos del Frente volvieron a salir el domingo a respaldarla y llamar al acuerdo, una petición, esta última, a la que se sumaron los secretarios generales de Comisiones Obreras y UGT, Unai Sordo y Pepe Álvarez.

A la espera de lo que pase definitivamente con Podemos, las negociaciones vuelven a dejar heridas profundas en un espacio que afronta el 29-N particularmente debilitado. Aunque todavía hay muchas reticencias entre organizaciones después de varias experiencias fallidas (Más Madrid es una escisión de Podemos impulsada tras el traumático congreso de Vistalegre II y en los comicios de 2023, los de Ione Belarra abandonaron Sumar meses después del veto a Montero en las listas) las encuestas señalan que la unidad es necesaria incluso para mantener grupo propio y que todos sus partidos logren representación parlamentaria. El barómetro de 40dB. para EL PAÍS y la Cadena SER, publicado el viernes pasado, proyecta que, de ir separados, el Frente Amplio obtendría de cinco a siete escaños y Podemos, dos. Juntos, duplicarían opciones: de 14 a 19. Pese al efecto Rufián, además, los de Belarra siguen teniendo muy complicado levantar una campaña fuera de Madrid porque se ha convertido en extraparlamentario en 11 comunidades. Los restos en provincias medianas y pequeñas pueden favorecer la obtención de escaños en caso de concurrir en coalición. Esa unidad beneficiaría a IU, por ejemplo, en algunas circunscripciones andaluzas, donde corren el riesgo de perder representación por la competencia con Adelante Andalucía.

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