Farage celebra el congreso de Reform UK estancado en los sondeos y con sus rivales al alza

Hace un año, se proyectó como próximo primer ministro en posesión de la receta para sofocar conflictos de inmigración y solicitantes de asilo Leer Hace un año, se proyectó como próximo primer ministro en posesión de la receta para sofocar conflictos de inmigración y solicitantes de asilo Leer  

Nigel Farage preside esta semana el congreso de Reform UK, la fuerza radical populista de Reino Unido, después de revalidar su escaño parlamentario en agosto y con un equipo reforzado electoralmente en ayuntamientos de Inglaterra y las administraciones autonómicas de Escocia y Gales. Sin embargo, el ultimo vehículo político del instigador del Brexit, que gestiona como una «amenaza existencial» a las dos grandes formaciones del país, laboristas y conservadores, marcha en retroceso en los sondeos de intención de voto, con la impopularidad de su líder en alza y acusando envites a su derecha y a su izquierda.

El ambiente político se ha torcido para el fundador y director de Reform UK, quien tiene previsto pronunciar este viernes su segundo discurso de liderazgo en el Centro Nacional de Convenciones de Birmingham, centro de Inglaterra. El escenario de la conferencia anual se repite, pero Farage va a subir al estrado en circunstancias muy distintas a 2025, cuando se proyectó como próximo primer ministro en posesión de la receta adecuada para sofocar conflictos de inmigración y solicitantes de asilo.

Un año después, el carismático euroescéptico acusa problemas internos, sospechas sobre millonarias donaciones y descontento general en las encuestas de opinión. Se trata, según se defendió en la BBC la víspera de su intervención en Birmingham, de una «asombrosa persecución» y de «ataques coordinados del establishment» para hacer frente a la «amenaza existencial» que su formación representa para el bipartidismo tradicional británico, donde laboristas y conservadores se alternan en el poder.

Reform UK colocó a sus primeros diputados, incluido Farage, en la Cámara de los Comunes en julio de 2024 y ha logrado sucesivos avances en comicios municipales y regionales hasta hace unos meses. Sus candidatos tienden a caer en situaciones de voto táctico que une al electorado de distintos partidos contra el representante de la potente formación antiinmigración.

La curva de proyección de voto sugiere que Reform alcanzó el pico de apoyos hace casi un año y ha perdido unos seis puntos hasta un promedio del 26%, de acuerdo con YouGov. El retroceso es más pronunciado en el reciente conjunto de sondeos, que deja a la fuerza de Farage en segunda posición con 23,6%, detrás de laboristas comandados por el nuevo primer ministro, Andy Burnham, que suben al 25,6%.

No son los únicos síntomas de deterioro, tras meses ignorando una investigación parlamentaria en torno a un «regalo» no declarado de casi seis millones de euros de un británico residente en Tailandia. «No es una donación política», negó esta semana a la BBC. El embrollo sigue abierto, con ramificaciones que también investiga la Policía, pese a la intentona del polémico populista de confinarlo a la basura orquestando un voto de confianza del electorado que le eligió en 2024. El diputado revalidó su escaño en agosto en una farsa electoral, boicoteado por el resto de partidos, que lidió con un humorista galáctico que se cubría la cabeza con un cubo de basura.

Farage ganó por segunda vez la circunscripción de Clacton, en el condado de Essex, pero ha arrastrado a Reform al tercer puesto en intención de voto, según una encuesta de More in Common publicada esta semana. Es la primera vez en 18 meses que los conservadores recuperan terreno ante el partido anti-establishment de Farage. Si se mantiene esta tendencia, el euroescéptico líder estará aún más lejos de alcanzar su objetivo de aglutinar a la derecha bajo su mando.

Reform encara ahora con los dos rivales en alza. El cambio en el Gobierno laborista, con la renuncia de Keir Starmer para dar paso a Andy Burnham, ha devuelto la esperanza de la militancia en las perspectivas a corto y medio plazo. Por otro lado, la dirigente tory, Kemi Badenoch, proyecta seguridad y continúa ganando adeptos a su línea y estilo político que emula de la ex premier Margaret Thatcher.

Además del juego político tradicional, Farage acusa el envite del disidente de Reform, Rupert Lowe, quien acapara entre el 4% y 8% de apoyos a través del partido de ultraderecha que fundó en febrero. Se llama Restore Britain y se beneficia del eco de los mensajes que Elon Musk rebota en su red X. La reconciliación entre ambos líderes podría evitar la huida de votantes que, según Farage, beneficia al Partido Conservador.

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