El pragmatismo y récord de estabilidad de Meloni consolida su mandato como una líder de centroderecha frente a la nueva amenaza de la derecha radical Leer El pragmatismo y récord de estabilidad de Meloni consolida su mandato como una líder de centroderecha frente a la nueva amenaza de la derecha radical Leer
La revista The Economist ilustró la portada del último número de septiembre de 2022 con la cara de Giorgia Meloni sobre un fondo con los colores de la bandera italiana. Acompañaba la imagen una pregunta retórica: «¿Debería Europa preocuparse? Giorgia Meloni y la amenaza de la derecha italiana». Sin embargo, después de cuatro años en el poder las reservas de The Economist para con Meloni parecen haberse evaporado. En noviembre de 2025 publicó un video titulado «Why Meloni is an exceptional politician», en cuyo análisis la influyente revista inglesa reconocía que la moderación y el pragmatismo que han guiado su acción de Gobierno han permitido a Italia alcanzar una estabilidad política de la que no gozaba desde hace décadas.
Lo cierto es que la actitud de recelo hacia Meloni y su partido no carecía de justificación. Antes de llegar al poder en 2022 en su discurso sonaban con fuerza todas las ideas de la derecha radical de matriz populista: desde el soberanismo hasta la simpatía por los gobiernos iliberales, pasando por la retórica contra las llamadas «élites globalistas». Además, sobre el partido de Meloni se proyectaba la compleja historia de una parte de la derecha italiana. La de los herederos de la nostalgia por el fascismo que orientándose por el principio «no renegar, no restaurar» transitaron del neofascismo al postfascismo, aunque no sin problemas, dudas y ambigüedades.
No obstante, el poder disipó la imagen de Meloni como una política radical, rígida e intransigente. A cambio reveló una disposición pragmática y flexible, capaz de sacrificar el bagaje ideológico del partido en aras de conservar el poder. El objetivo a la vista era transformarse en el nuevo partido hegemónico de la derecha italiana, introduciendo las dosis necesarias de moderación para ser el intérprete de la sensibilidad del votante de centroderecha italiano en un sentido amplio. El atlantismo y el europeísmo de los que Meloni ha hecho gala en el poder ilustran a la perfección el giro de su discurso y la intención de construir un nuevo partido conservador.
El récord de longevidad del Gobierno de Giorgia Meloni —que suma 1.413 días en el poder —dice mucho de su habilidad e instinto político en un país donde los gobiernos tienen una duración media de 14 meses. No cabe duda de que la incapacidad de la izquierda para articular una alternativa de gobierno también ha contribuido a la tranquilidad de la líder de Fratelli d’Italia, permitiéndole crecer hacia el centro. No obstante, lo que no estaba en los planes de Meloni era gestionar la competencia por la derecha. Y es la que le plantea Futuro Nazionale, el neonato partido del general Roberto Vannacci, quien está dispuesto a conquistar al electorado que considera que el giro moderado del gobierno Meloni ha ido demasiado lejos.
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