El Papa León XIV publicará el próximo 25 de mayo su primera encíclica, que se titula Magnifica humanitas y trata sobre “la protección de la persona humana en la era de la inteligencia artificial”, tal y como ha señalado el lunes la Oficina de Prensa de la Santa Sede en un comunicado. Será el primer gran documento doctrinal de su pontificado.
El pontífice presentará el documento personalmente, algo inédito en la historia reciente, acompañado por el cofundador de la compañía estadounidense Anthropic
El Papa León XIV publicará el próximo 25 de mayo su primera encíclica, que se titula Magnifica humanitas y trata sobre “la protección de la persona humana en la era de la inteligencia artificial”, tal y como ha señalado el lunes la Oficina de Prensa de la Santa Sede en un comunicado. Será el primer gran documento doctrinal de su pontificado.
Se espera que este documento fije la posición oficial de la Iglesia sobre el uso de la inteligencia artificial, que el Papa ya ha señalado en distintas ocasiones que debe estar al servicio del ser humano y no sustituir su dignidad o responsabilidad moral.
Como novedad, será el propio pontífice el que presente este texto papal la próxima semana, el día 25, en un acto que se celebrará en el Vaticano y que contará con personalidades del mundo académico y del Cuerpo Diplomático como invitados. Se trata de un gesto excepcional y prácticamente inédito en la historia reciente, ya que ninguno de los últimos papas ha presentado personalmente uno de sus documentos. Lo habitual es que las encíclicas que escriben los papas sean presentadas por el prefecto del dicasterio vaticano competente respecto al tema del que trata el documento, por cardenales o por el director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede. El Papa firma el texto y es común que lo comente con los fieles en los ángelus o las audiencias generales que celebra cada semana, pero no suele participar personalmente en el evento oficial de presentación, que generalmente es una rueda de prensa.
En este caso, acompañarán al Papa e introducirán el texto los cardenales Víctor Manuel Fernández, prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, y Michael Czerny, prefecto del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral.
También participarán Christopher Olah, cofundador de la compañía estadounidense Anthropic y director de investigación sobre la interpretabilidad de la inteligencia artificial, así como las profesoras Anna Rowlands, teóloga y catedrática de la Universidad de Durham en el Reino Unido, y Leocadie Lushombo, catedrática de Teología Política y Pensamiento Social Católico en la Escuela Jesuita de Teología de la Universidad de Santa Clara en California.
Las palabras de clausura del acto de presentación estarán a cargo del cardenal secretario de Estado Pietro Parolin y, a continuación, el papa León XIV pronunciará un discurso.
León XIV firmó la encíclica el pasado 15 de mayo, coincidiendo con el 135° aniversario de la promulgación de la Rerum novarumdel papa León XIII, el texto que se considera precursor de la doctrina social moderna de la Iglesia y que afronta los grandes desafíos de la Revolución Industrial.
Con ese documento, la Iglesia ofreció una respuesta moral y social a los cambios tecnológicos y económicos de su tiempo. Ahora, el Papa quiere hacer algo semejante en el siglo XXI. Si León XIII buscó una respuesta a los desafíos de la industrialización, León XIV pretende responder a los retos de la inteligencia artificial y de la revolución digital. La idea de fondo es la misma: destacar que el progreso tecnológico debe estar al servicio del ser humano y del bien común.
El actual pontífice ha explicado en varias ocasiones que escogió su nombre papal para continuar la senda marcada por León XIII. “Hoy, la Iglesia ofrece a todos su herencia de doctrina social para responder a otra revolución industrial y a los avances de la inteligencia artificial, que plantean nuevos retos para la defensa de la dignidad humana, la justicia y el trabajo”, dijo León XIV en un encuentro con los cardenales al día siguiente de su elección, en mayo del año pasado. Y añadió: “Sin embargo, hoy, en una economía dominada por algoritmos, plataformas y automatización, ¿cómo puede hacerse realidad este principio cuando millones de empleos corren el riesgo de desaparecer?”
La Magnifica humanitas es el segundo documento de calado de León XIV, después de Dilexit te (Yo te he amado), la primera exhortación apostólica de su pontificado, que trata sobre la atención a los pobres y en la que concluyó el trabajo que había empezado Francisco.
León XIV también ha animado recientemente “a comprometerse a promover formas de comunicación que respeten siempre la verdad del ser humano” ante la inteligencia artificial, en un llamamiento al final del rezo del regina coeli desde el palacio apostólico el pasado domingo. “En esta era de la inteligencia artificial, animo a todos a comprometerse a promover formas de comunicación que respeten siempre la verdad del ser humano, hacia la cual debe orientarse toda innovación tecnológica”, subrayó el pontífice ante los miles de fieles reunidos en la plaza de San Pedro.
León XIV ha convertido la evolución de la inteligencia artificial en una de las grandes prioridades de su joven pontificado. La semana pasada aprobó la creación de una comisión formada por miembros de los varios dicasterios (ministerios) vaticanos para facilitar el intercambio de información y proyectos sobre inteligencia artificial, incluyendo políticas para su uso interno.
Por otro lado, Anthropic se ha presentado como una de las empresas de inteligencia artificial más comprometidas con la seguridad y con la reducción de los riesgos asociados a esta tecnología. Por eso, la participación de Christopher Olah en el Vaticano en este evento junto al Papa resulta especialmente significativa y sugiere que León XIV quiere apoyarse en voces del sector que defienden un desarrollo más prudente y ético de la IA.
Este detalle también apunta a una posible nueva diferencia de criterio con la administración de Donald Trump.
En febrero, el Gobierno estadounidense ordenó a las agencias federales que dejaran de utilizar la tecnología de Anthropic y adoptó otras medidas contra la empresa. El motivo del conflicto fue que Anthropic se negó a permitir que el ejército de Estados Unidos utilizara sus modelos de inteligencia artificial sin restricciones. El caso ha llegado a los tribunales.
En este contexto, la presencia de un representante de Anthropic en el Vaticano puede interpretarse como una señal de que el Papa comparte la idea de que la inteligencia artificial debe desarrollarse con límites éticos claros y no ponerse al servicio de cualquier finalidad sin controles.
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